Pues claro, es un clásico, localizando a los mayores beneficiarios de esta ruina (salvo excepciones excepcionales) podrás comprender a quien le interesó provocarlo, cuanto más beneficio se saca más merece la pena diseñar, proyectar los pasos a seguir. Esto incluye apropiarse de organismos e instituciones. Ellos necesitan de leyes que le amparen además de voceros que cacareen cada cosa precisa en su preciso instante. Los beneficiados parecen los países más fuertes, las corporaciones más grandes, las fortunas más inmensas y más estables. Aunque parezca que han caído algunas corporaciones, instituciones o fortunas, la mayor parte de las veces esto es un señuelo, un castigo (a enemigo o malos servidores) o un gambito de dama. Demasiadas veces la quiebra de una empresa puede conllevar otros beneficios mayores por medio de sociedades interpuestas, impago de acreedores, despidos masivos… Mucho de esto que lo vemos a pequeña escala es perfectamente extrapolable a la escala MEGA.
También, cómo no, se aprovechan esos listillos de medio pelo que venden soluciones de poco peso que ellos no aplican a sí, pero les vale para dar cursos, masters, formación, incluso traspasar negocios de reciente creación. Súmale sectas, salvadores de mundos, gurús financieros, refugios para el dinero, bancos ahora de pronto éticos…