LA CONSPIRACIÓN de la EDUCACIÓN
Nacemos libres, ¡vaya que sí!, cagones, llorones y libres, pero traemos recuerdos en modo de imágenes, quizás de otras existencias, quizás programación de dimensiones superiores, quizá el reflejo holográfico desde el otro lado del Universo. Mientras no hemos registrado el código del habla del país donde nacemos, nuestros pensamientos flotan libres de estructura y nuestros vírgenes sentidos nos suministran una percepción de una realidad diferente a la que tendremos tras ser re-educados.
Recuerdo que yo de muy niño veía todas las noches antes de acostarme a un gnomo (o algo así), me asustaba pues abría la puerta de mi dormitorio y se iluminaba en su derredor deslumbrantemente






